Delegación del Frente Polisario
para España

Mohamed Abdelaziz: El médico que comandó una revolución

Madrid, 31 de mayo de 2020-En momentos que celebramos el cuarto aniversario de su desaparición física, queremos rendir tributo al líder que hizo de su vida un manual de militancia, sacrificio y abnegación; y renovar el compromiso y juramento con los mártires de la revolución.

Mohamed Abdelaziz, hombre que esculpió su nombre en la memoria y corazones de todo nuestro pueblo, fue ejemplo de humildad, tenacidad y entrega hasta los últimos momentos de su existencia, como soldado fiel a los principios del pueblo saharaui.

Como compañeros de combate, nuevas generaciones y creyentes en los principios de libertad, nos corresponde reafirmar que no hay otra alternativa a la de seguir los pasos de los hombre y mujeres que han dado su vida en el arduo camino que inició nuestro pueblo contra el colonialismo y la ocupación extrajera.

Nuestra historia demostrará que somos un pueblo privilegiado al heredar el legado de hombre de la altura de Sidi Brahim Bassiri, Luali Musatafa Sayed, Mohamed Abdelaziz y muchos otros que han escrito su nombre en las páginas de glorias eternas.

Por el año 1948, en la ciudad de Smara del Sahara occidental, entonces provincia número 53 de España, nació en el seno de una familia humilde y nómada, Mohamed Jalili Mohamed-Bachir, conocido con el nombre de guerra como Mohamed Abdelaziz.

Los primero años de su vida se desarrollaron en la región noroeste saharaui dónde accedió a su primera formación en las escuelas coránicas.

A finales de los años 50, la familia Jalili se trasladó al protectorado sur de España (Actual frontera política del sur  Marruecos), hecho que le permitió a Mohamed Abdelaziz continuar su formación  y acceder a los estudios universitarios en la especialidad de Medicina, especialidad que  cursaría hasta tercer año y la cual tuvo que interrumpir por su alistamiento en las filas del Frente Polisario.

Desde su temprana edad, Mohamed Abdelaziz, había manifestado una conciencia política avanzada y nacionalista, la cual se demostró   con su participación en las primeras manifestaciones para retomar la lucha iniciada por Sidi Brahim Bassiri.

En las manifestaciones  de marzo y mayo del año 1972 en tantán, sur de Marruecos, fue detenido junto a varios compañeros.

Tras su liberación decidió abandonar la universidad y unirse a varios jóvenes para iniciar los preparativos para la fundación y proclamación del Frente Popular para la Liberación de Saguia el Hamra y Rio de Oro,  Frente Polisario.

A mediados de 1973, el 10 de mayo, participó en el primer congreso del Frente Polisario, donde seria electo como miembro del Buró Político.

En los trabajos previos, Mohamed Abdelaziz, desempeño un papel clave en la sensibilización al entonces dispersado pueblo saharaui en los países vecinos y en las extensas áreas del desierto. Pero su principal función y la de mayor relevancia fue la recogida  de armamentos para  fortalecer la lucha armada contra el colonialismo.

Más tarde, su compañero y líder del movimiento de liberación, Luali Mustafá Sayed, le asignaría la responsabilidad de formar los grupos  de sensibilización y alistamiento de los militantes que se unían al Frente Polisario.

Su primera aparición a nivel internacional fue a través del encuentro con el departamento argelino para  movimientos de liberación, Yal-lud Malaika. Un encuentro histórico que enterraría por siempre los argumentos y maniobras de Marruecos, que ya estaba preparando su invasión al territorio saharaui. Desde entonces Argelia reconoce al Frente Polisario como único y legitimo representante del Frente Polisario y a la República Árabe saharaui Democrática, una relación que se ha ido fortaleciendo con los años.

En el segundo congreso del Frente Polisario, celebrado en 1974, presidió la comisión de bandera nacional. Desde finales de 1974 hasta mayo de 1975, encabezando el primer grupo en recibir formación militar en la vecina República de Argelia,  fue figura clave en la militancia, la difusión del pensamiento nacionalista saharaui  y la formación  de grupos clandestinos que demostrarían su fuerza en las manifestaciones iniciada el 12 de mayo de 1975, coincidiendo con la vista de la primera misión de las naciones unidas al Sahara occidental.

A finales de 1975, y con la invasión marroquí  al territorio, asumió la comandancia de la primera región militar (región norte). No tardó en a demostrar su destreza en el campo de combate,  llegando a dirigir las más grandes batallas contra el ejército real marroquí.

Tras la caída en combate de Luali Mustafá Sayed en la batalla de Nuakchot, el 9 de junio de 1976, el Frente Polisario organizó su tercer congreso el 25 de agosto de 1976. Mohamed Abdelaziz, herido de guerra, es elegido secretario general del movimiento de liberación. Se convierte así en el tercer líder en tomar el mando para liderar una proeza de dimensiones internacionales.

Tras asumir el cargo,  entre sus prioridades se destacan el fortalecimiento  de la unidad nacional y el inicio de la ofensiva militar Luali Mustafá Sayed.  Abdelaziz, en primera línea de batalla demostrando su valor y capacidad de estratega militar, diversificó los frentes y abrió nuevas ofensivas político-militares para demostrar que las condiciones de la revolución emanaban del pueblo y sus justas aspiraciones.

Su visión política y la experiencia acumulada hicieron que el pueblo saharaui acumulase importantes victorias a nivel internacional y consolidar su lucha  en todos los continentes. Sus ideales panafricanistas, en pos de un África libre, le hicieron luchar por la incorporación del Estado saharaui a la Organización de la Unidad Africana (OUA), algo que ocurrió en el año  1984, logrando así que Marruecos quede aislado en el continente.

Como líder del moviente de liberación en el norte de África dio impulso a las relaciones con los más gloriosos movimientos de liberación africanos. Las relaciones se tradujeron en apoyo militar y político a movimiento como  ANC (Sudáfrica),  Swapo (Namibia) FRELIMO (Mozambique). A todos ellos se les apoyo con armamento usurpado por el ejército saharaui al ejército de ocupación marroquí.

Estrechó relaciones personales con los más importantes líderes del continente: Nelson Mandela, Julius Nyerere, Houari Bumedien, Sam Noujoma, Tomas Sankara, Mouamar Gadafi, Oliver Tambo, Kenneth David Kaunda, entre otros.

Tras 16 años de cruenta guerra en la región, logró sentar a Marruecos en la mesa de negociaciones bajo auspicios de la ONU y la OUA,  y reconocer de forma pública al Frente Polisario como único interlocutor  válido y reconocido en el conflicto.

Su experiencia militar y su característico traje verde olivo no fueron impedimento para que Mohamed Abdelaziz fuese catalogado a nivel internacional como “HOMBRE DE  PAZ” en el norte de África, ya que apostó con determinación por las vías pacíficas y políticas para   llegar a una solución al conflicto, teniendo siempre como condición el derecho de su pueblo a la autodeterminación.

Reconocido con importantes premios internacionales por su apego a la paz en la región, Mohamed Abdelaziz entregó su vida al servicio de su pueblo, consciente siempre de que a los pueblo se les guía con el ejemplo y que el liderazgo solo será digno el día de que seamos conscientes  de que somos un instrumento para  los demos y a través de ellos conseguir el anhelado sueño de todo un pueblo a ser libre.

 

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