45 años de ocupación marroquí y de violación de los DDHH en el Sáhara Occidental: ¡La impunidad debe cesar!

Declaración de prensa del Sr. Oubi Bouchraya, miembro del Secretariado Nacional del Frente POLISARIO, encargado para Europa y la Unión Europea.

Las graves violaciones de los derechos humanos que Marruecos ha cometido contra el pueblo saharaui desde su invasión militar del Sáhara Occidental en 1975 han sido reconocidas oficialmente por el sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas.

En una comunicación conjunta dirigida al Gobierno del Reino de Marruecos, cuatro procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos reconocen la existencia de graves violaciones contra los defensores saharauis de derechos humanos y describen un «entorno hostil al trabajo de los defensores de los derechos humanos en el Sáhara Occidental ocupado»

En una comunicación hecha pública, el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los defensores de derechos humanos, el Relator Especial sobre la libertad de expresión, El Relator Especial sobre la tortura y el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria presentaron un panorama sombrío de la situación de los derechos humanos, tomando como ejemplo el caso de ocho defensores de derechos humanos saharauis.

Naciones Unidas también expresa su preocupación por el hecho de que el caso de estos ocho defensores de derechos humanos representa la punta del iceberg de las violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental ocupado.

La Representación del Frente Polisario para Europa expresa su satisfacción por este trabajo realizado que considera ser una nueva etapa importante en el camino de la manifestación de la verdad sobre la trágica catástrofe que ha afectado al Sáhara Occidental.

Los informes del Secretario General de las Naciones Unidas al Consejo de Seguridad deben tener debidamente en cuenta los hechos revelados por los procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos para que los diferentes órganos de las Naciones Unidas tomen conciencia de la gravedad de los hechos y actúen con rapidez para que se haga justicia al pueblo saharaui, que sufre lo innombrable desde hace 45 años.

Está en juego su responsabilidad y es hora de que las Naciones Unidas asuman sus responsabilidades, de que pongan fin a la situación colonial impuesta al Sáhara Occidental y de que pongan fin a la impunidad que el régimen colonialista marroquí muestra insolentemente.

En efecto, el caso trágico de estos ocho defensores de los derechos humanos saharauis no es más que la parte visible del inmenso dolores y sufrimientos, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas infligidas al pueblo saharaui por un sistema colonial salvaje y brutal.

El caso de Sultana Khaya y su familia, torturadas pública y diariamente, es un ejemplo del martirio que sufre nuestro pueblo. Pero los ejemplos ya no cuentan. El mal ha alcanzado a toda la sociedad saharaui. Los presos de Gdeim Izik que aún no han sido liberados, los miles de detenidos y ex detenidos, los centenares de desaparecidos que aún se ha esclarecido su paradero son otros tantos ejemplos.

Ni una sola familia saharaui se ha librado de la arbitrariedad, los abusos, la tortura y la desaparición forzada. Un sistema implacable y criminal que el régimen marroquí ha impuesto al Sáhara Occidental e intenta imponer a la comunidad internacional sin vergüenza ni miedo.

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